lunes, 4 de abril de 2005

Entre Taifas y Borgoñeses

La desaparición del califato de Córdoba en 1031 por falta de un prestigioso y respetado adalid, dio paso a la fragmentación de al-Andalus en pequeños reinos llamados taifas, cada uno de los cuales tenía su propio señor. En el interior, el poder de las ciudades lo tuvieron los nobles de origen cristiano y árabe, la zona mediterránea desde Almería hasta Tortosa fue dominada por linajes eslavos originarios del este de Europa, y en el sur nacieron principados controlados por aristócratas bereberes. Los más poderosos se impusieron y en la segunda mitad del siglo XI sólo quedaron los reinos de Zaragoza, Badajoz, Toledo, Sevilla y Granada. Estas guerras hicieron que reyes y nobles católicos intervinieran en muchos de los conflictos andalusíes con sus ejércitos y que convivieran de manera intensa con la sabiduría islamita...