A partir de los textos dejados por los cronistas hispanos de época
renacentista, se suele tomar a un buen número de aristócratas católicos como
descendientes de judíos conversos o cristianos nuevos, aunque en ningún momento
se los llama marranos ni se los pone en duda, persigue o extermina como era
costumbre con los judíos de castas más bajas. Hernando de Pulgar, cronista de
los Reyes Católicos con mucha más prosa que realidad histórica, además de
descendiente también de poderosos judíos, comenta en su libro Claros Varones de
Castilla que los abuelos del inquisidor general Tomás de Torquemada fueron del linaje de los
convertidos a la fe católica...